Extracto del Breviario alquímico-astrológico
Según la Escuela Mística-Astrológica VMRF 
del Padre de los Cielos




Virgo 2019
En busca del yo trascendente



Predicción astrológica anual:
Los virginianos comenzarán el año en la dialéctica casa III (3) hasta el 22 de agosto donde entrarán en la personalísima casa I (1). 

Mercurio es regente de Virgo (y de Géminis) y en este ciclo anidará en la casa XII (12) en las tierras de Leo. Será un año en que Mercurio acelerará los fines, lo pendiente de un cierre y todo aquello destinado a terminar.
El virginiano medio ha buscado salir, divertirse, charlar, conocer, entablar nuevas relaciones y sobre todo viajar, desplazarse y moverse. Pero, siempre hay un pero, el 22 de agosto una energía egocéntrica los llevará a una primer morada en sus propias tierras.

No me voy a extender en lo que refiere al mayor riesgo de Virgo en esa etapa final del 2019 pero debo decir que ese riesgo no es otro que la renuncia. Decíamos hace unos años: “Renuncia a mercurio para ser tomado por Venus. Motiva la renuncia Aguda, el descontrol abrupto  y en su forma crónica la falta de modelos o de ideales. Genera: egocentrismo, esterilidad e impotencia.” (Aproximación a los círculos celestes II - La Renuncia 3-10-2015)

Año expansivo en el que son reconocidos plenamente. Su sex appeal está en su máxima expresión a fines de agosto y permanecerá así hasta el fin del 2019. Marte, Venus y el Sol se unen para dotarlos de una poderosa aura de atracción. 

Aquí es donde miramos hacia el punto de fortuna para intentar dilucidar qué es lo que permitirá sobrellevar el año. El Punto de fortuna está situado en las tierras de Escorpio en casa 3. Con esto se completa el cuadro ya que esta aspectación nos dice que los nativos de Virgo se relacionarán con su entorno a través de lo sexual. Utilizará esa herramienta para conocer el mundo que lo rodea y su propio mundo interior.

   
Tránsitos: 

Visitantes directos de Virgo:
Sol: del 23 de agosto al 22 de septiembre. Bienestar: social, familiar y hogareño.
Mercurio: del 28 de agosto al 13 de septiembre. Época de abundancia y buenas noticias en todos los ámbitos. No se entregue a la vida licenciosa, ya que hay grandes riesgos para su familia y pareja. 
Venus: del 21 de agosto al 13 de septiembre. Época de consolidación de relaciones personales. 
Una aclaración importante: el 12 y 13 de septiembre Venus y Mercurio estarán en conjunción con energías que serán contrapuestas: una buscará consolidar el hogar, otra buscará eso que hoy en día llaman “poliamor”.
Marte hará su aporte desde el 15 de agosto al 5 de octubre trayendo cierta beligerancia a las relaciones intra y extra familiares. 

Júpiter desde Sagitario en casa IV (4) aportará una dosis de necesidad de vivir relajadamente a la familia, algo que necesitarán durante este eufórico 2019. 
Neptuno desde Piscis apoyará a Virgo todo el año pero habrá que cuidarse de las falsas expectativas.
Urano desde Tauro traerá gratas sorpresas. Cambios alentadores. Especialmente entre el 15 de mayo y el 5 de noviembre.
Saturno desde Capricornio, el padre del orden y del tiempo hará que salga a la luz aquello que se quiere ocultar, sobre todo alrededor del mes septiembre. 

Quirón desde la octava morada marca que los varones de Virgo que hayan quedado lastimados en su masculinidad requerirán de mucho trabajo para no bandearse en pos de demostrar una hombría que sólo ellos ven como cuestionada. Esta situación suele venir de algún conflicto con lo materno. Las féminas no estarán exentas de esta energía pero su propia energía creativa  tenderá a estabilizarlas. 

La Refección cósmica
Año muy polar en el que necesitarán tomar una posición y defenderla. Esta recomendación adolece de cierta fijeza pero la imagen que los identificara para esta época podría ser la de estar en una balsa en la que se protege al propio tesoro pero librada a la corriente de este tiempo, dejándose llevar.

En este año carecen de agua, por eso tomarán muchas decisiones de manera muy analítica, seca y teñidas de un cierto tinte de  pseudo-objetividad.
Necesitaran un aire húmedo que vivifique su psiquismo. Ese tipo de aire que da vida y la sostiene. El aire que da la palabra inspirada del Maestro, del Guía espiritual, del Rabí.

Tienen mucha tierra y fuego, la carne arderá, necesitarán enfriarse un poco para poder seguir adelante.

Las piedras para este ciclo serán: la azurita, el ópalo (menos los de fuego) y el olivino.


La Casa en que se habita y el lugar de trabajo: el claustro natural de este signo, según la arquitectura sagrada (revelada por El Alquimista), es el área de “la carrera profesional y el trabajo” pero matizada con “personas útiles y serviciales”. El castro del año es el lunar: hijos y creatividad (aunque algo de Júpiter tiene).
En lo dicho ya tenemos implicada a varías moradas, la energía del año exacerbará “Amor y pareja”. Toda la casa estará convulsionada, nada mejor que Saturno desde “saber y conocimiento” para equilibrar con un frio aire húmedo. 
Allí los ángeles Trono los guiarán por la buena senda.

Gabo Abad. Astrólogo y Futurista
Extracto del Breviario alquímico-astrológico
Según la Escuela Mística-Astrológica VMRF
 del Padre de los Cielos


Leo 2019
Hacia la integración maternal




Predicción astrológica anual:

Comenzarán el año en la casa VII (7) hasta el 22 de julio que pasarán a la cuarta morada.
Los leones y leonesas han recibido una fuerte prueba de la casa 7 durante el 2018 (año mercurial), pero como dijimos en el párrafo anterior esta casa seguirá activa durante la primer parte del año. Esta morada en un año lunar Luna tomará otro matiz (los invito a leer la publicación para Leo del año pasado). 
Esta es una morada diferenciadora, se contrapone al “Yo Soy”, más bien se identifica con el “Tu Eres”. El año pasado estuvieron obligados a trabajar en grupo, más de una vez a regañadientes, pero este año necesitarán trabajar en grupo por su propio bien.
Las personas y en especial las instituciones nacidas bajo esta casa y este signo, agrupan y nuclean, a la vez que polarizan. Cuando el “Tu Eres” no se espeja en el “Yo Soy” dando un lugar preponderante al “Nosotros Somos”, la crisis y la ruptura es inminente.

La lunaridad del año los lleva a vivir un nuevo desafío, “sentirse parte”. Se podría decir que en este año cambia el paradigma leonino, “no sólo soy capaz de trabajar en grupo sino ser el grupo” (grupo familia, asociación, matrimonio, etc.)

El ascendente del año para Leo es Aries, otro signo de fuego, pero mitigado por la Luna. Fuego y más fuego conduce ineludiblemente a la impulsividad explosiva propia de estos signos. Les costará pensar y luego obrar, más bien se tirarán a la pileta aún antes que contenga agua. Es un año donde las opiniones de terceros serán descartadas con facilidad. Año de mucha irreflexión. Pero la Luna, siempre tan acuosa, moderará vuestros pensamientos que, henchidos de ígnea furia, se descargarán contra aquello diferente. Luego lo veremos en las Refecciones pero les adelanto que para mitigar tanta ira deberán dormir bastante en la noche y nunca de día. 

El Sol, el punto de fortuna, Mercurio, Venus y Marte anidarán en casa IV (4) en las propias tierras de Leo a partir del 22 de julio. 
¡Qué mezcla compleja! 

La Casa 4 es mamá, lo materno, la mujer que da a Luz, el principio de la Madre Cósmica. Podemos leer al grupo astral antes mencionado como la resultante del propio conflicto con esa fémina materna. Muchos conflictos con la figura materna, discusiones, errores de manejo, etc. Esta situación generará pesadez y culpa. La superación de este malestar con lo femenino materno dará, como marca el punto de fortuna, la salida a muchos problemas internos no resueltos hasta la fecha. El amor propio y el ego serán los peores enemigos y los primeros a vencer.

   
Tránsitos: 
Hay poco para decir del maridaje del Sol, Mercurio, Marte, Venus y el Punto de Fortuna ya que todo se unirá en un magnífico stellium sobre el cual ya hemos escrito.

Júpiter estará en Sagitario hasta el 2 de diciembre del 2019. Para los leones del zodíaco traerá un replanteamiento constante del lugar y de las verdades que forman parte de su cotidiano. Cuestionarán para expandir su mente. Es una aspectación que bien aprovechada puede ser maravillosa.

Urano seguirá trayendo a vuestras vidas ráfagas de bienestar y lucidez, pero no de manera constante más bien por oleadas.

Saturno permanecerá es una expectante neutralidad desde Capricornio para juzgar el camino que se tome. 

Neptuno se cruzará con la Luna negra cera del 29 de septiembre, alrededor de esta fecha la mala madre traerá de las profundidades del alma lo negro más negro. Cuídense con aquellas protecciones que son propias de cada fe, en mi caso elegiría las reveladas por el Rabí del Sur del Mundo. Esos demonios internos serán muy difíciles de refrenar


La Refección cósmica
Los leoninos apaciguaron mucho de sí mismos pero aún no han domado a su león interior, el pensamiento. Dada la posición de Quirón, si no acallan el pensamiento este desencadenará algunos malestares de salud, en particular en relación a lo articular. Cuidado con la propensión a enfermedades autoinmunes.

Mucho fuego y nada de aire. Aquí se nos presenta un problema: si insuflamos aire al fuego el incendio será incontrolable. ¿Entonces, queridos leónidos, qué hacemos?
Les recomendaría el aire que da el descanso y el agua que otorga el sueño nocturno.

En cuanto a las piedras para este año tenemos a la piedra lunar (variedad de la adularia), al ópalo y por supuesto a los berilos (para este año los de colores más claros evitando los tonos rojos)

La Casa en que se habita y el lugar de trabajo: el claustro natural de este signo, según la arquitectura sagrada (revelada por El Alquimista), es el área de la prosperidad y las riquezas. El castro del año es el lunar: hijos y creatividad (aunque algo de Júpiter tiene). 
Para equilibrar esta situación el castro que se debería desarrollar y reforzar es el del año, el de Hijos y creatividad
En este caso los ángeles de la guarda, los protegerán para que se mantengan en el buen camino.

Gabo Abad. Astrólogo y Futurista




Extracto del Breviario alquímico-astrológico
Según la Escuela Mística-Astrológica VMRF del Padre de los Cielos




Cáncer 2019


Predicción astrológica anual:

La casa del inicio (la primera) no es la mejor influencia para Cáncer ya que el refuerzo del ego que recibirán empeorará algunos rasgos de la personalidad que no ganarán la simpatía del entorno. Esta situación perdurará hasta el 21 de junio dónde el cangrejo se retirará a la décima morada.
Los cancerianos deberán bajar sus pinzas y doblegarse frente al superior para lograr ser reconocidos y valorados en sus capacidades y virtudes.
Sin embargo los cangrejos quieren ser vistos y por ello dejarán sus afectos para ponerse al servicio de la eficiencia. Esta actitud será un poco artificial y muy visible por el entorno.


Marte, Mercurio y el nodo Norte estarán en el propio terreno y en oposición Saturno, Plutón y el nodo Sur. Estos stellium dobles y opuestos reforzarán la lateralidad de los cancerianos. Experimentarán un estado de ansiedad mental y emocional que los hará sentir en crisis permanente, con el matiz de una lengua ruda y áspera. Esta época requerirá moderación, compromiso y una concienzuda pacificación interna.

Con la Luna tendremos un problema de polarización extrema, tendremos rachas de expresión artística alternada con periodos lunáticos. Todo en un año lunar.
Si bien existen otras aspectaciones, todas las influencias giran en torno a lo dicho.

También la casa 1 trae un reinicio y un nuevo horizonte para afrontar con fuerza y humildad (en la primer mitad del año).
Puede ser un año terrible o maravilloso para los cangrejos cósmicos. Gozarán de un ascendente maravilloso, Virgo, que aportará cautela al decir y moderación al obrar.

  
Tránsitos:
Venus del 2 al 27 de julio. Época de reconciliación, re-educación afectiva y sana convivencia.
Marte traerá trastornos psicofísicos desde el 16 de mayo al 2 de julio.
Saturno en Capricornio. Traerá un clima de zozobra en especial los meses de abril, mayo agosto y la primer parte de diciembre.
Urano sigue adverso generando que algunas actitudes poco claras de los cancerianos salgan a la luz. En especial en septiembre y octubre.

La Refección cósmica: Mucha agua agitada por los aires y enlodada por la tierra. Necesitarán del fuego revelador del Maestro, de la Palabra potente que acalle la queja personal. Fuego que arda en el amor verdadero. Fuego espiritual que purifica el alma.
En cuanto a las piedras que colaborarán en este proceso podemos citar a: la pirolusita, la pirita, jade y toda piedra ígnea.


La Casa en que se habita y el lugar de trabajo: el claustro natural de este signo, según la arquitectura sagrada (revelada por El Alquimista), es el área de hijos y creatividad matizado del área de familia y salud. O sea que el castro de este año está en plena coincidencia con el del cangrejo. Para mitigar los efectos menos deseados de este ciclo deberán potenciar el solar castro de las riquezas.
Dentro de las refecciones posibles se puede potenciar este claustro, el de las riquezas, con las revelaciones de “El Alquimista”.

Únanse a los ángeles de las potestades para lograr el heroico bien del casto silencio al obrar.

 Gabo Abad. Astrólogo y Futurista 



Extracto del Breviario alquímico-astrológico
Según la Escuela Mística-Astrológica VMRF del Padre de los Cielos


Géminis 2019
En lucha por la trascendencia


Predicción astrológica anual:

La cuarta Casa los cobijó durante gran parte del 2018, los llevó a templar el producto del autoconocimiento. Cortaron y cortan  lazos de dependencia familiar (sanguíneos y hereditarios). Pero se resisten a la trascendencia.
Las aspectaciones en ciclos anteriores los han vuelto un poco egocéntricos, autocomplacientes y tal vez algo materialistas, pero el principio del 2019 los intentará re-gestar. Podrán ser paridos nuevamente desde una matriz acuosa-aérea más en sintonía con su propia naturaleza.
Pero, con Géminis siempre hay un pero, el 20 de mayo entrarán a la segunda casa. Esta morada en sincronía con un año jupiteriano expandirá los límites de la propia conciencia y los incitará a cultivar los propios valores, habilidades y recursos. 

Mercurio (regente propio) en conjunción con el Sol y desde la misma segunda casa, traerá algo de neurótico dinamismo a sus vidas. Esta aspectación mejorará el ánimo de los nativos de Géminis que vienen muy agotados por un entorno demasiado ordenado e insoportablemente racional.

Marte desde Cáncer y en casa III (3) anuncia un periodo en el que harán valer sus ideas por la palabra. Buscarán mostrarse irrefutables en sus opiniones y puntos de vista. 

Con el punto de Fortuna en Virgo desde la casa V (5), enfrentarán un periodo hiper-materialista. La polaridad propia de los gemelos se teñirá de cierto fundamentalismo. Militarán lo ecléctico.


Con el ascendente en Aries tendrán mucha energía para comenzar proyectos y hacerlos desarrollar. Pero tendrán una actitud un poco desconsiderada con el prójimo.

   
Tránsitos: 
Sol del 20 de mayo al 20 de junio. Lucidez y fortaleza. Mayor vitalidad
Venus del 15 de mayo al 6 de junio. Época de explosión social. Muy buenos augurios para este período. Muchas puertas se abrirán, en lo social, en lo económico y en lo romántico.
Urano del 1 de enero al 14 de mayo traerá fortaleza y potencia para superar los obstáculos en esta época.

Júpiter en oposición a Géminis traerá complicaciones hasta el 2 de diciembre. Época proclive a recibir querellas y juicios por parte de terceros.
Neptuno desde Piscis complica también a los gemelos trayendo contratiempos, errores de criterio y engaños.
Plutón y Saturno los volverá algo intolerantes a los brotes psicóticos ajenos y muy condescendientes con los propios.


La Refección cósmica: 
La propia neurosis que es estructural para la genética geminiana los llevará a discutir lo bueno que se les da. No desprecien lo diferente. Incorporen diversidad y paz, mucha paz.

Su elementario estará sobresaturado del elemento tierra, se requiere en especial agua y aire para dejarse fluir. Este exceso de tierra reafirma la tendencia material que tendrán durante el año 2019.
Las Crisoprasas que posean algún matiz verde y las aguamarinas los ayudarán a equilibrarse.

La Casa en que se habita y el lugar de trabajo: el claustro natural de este signo, según la arquitectura sagrada, es el área de las personas útiles y serviciales, la de los viajes y lo móvil. El castro del año es el lunar: hijos y creatividad (con algo de Júpiter). Esta coincidencia requiere potenciar, reforzar y desarrollar el verdeazulado castro de Júpiter, el de la Salud y la Familia con el auxilio de los ángeles médicos, las Dominaciones.

Gabo Abad. Astrólogo y Futurista 




Extracto del Breviario alquímico-astrológico
Según la Escuela Mística-Astrológica VMRF del Padre de los Cielos


Tauro 2019
Del caos a la concreción


Predicción astrológica anual:
Los taurinos comenzarán el año 2019 en la casa IV (4) hasta que el Sol entre en su signo el 20 de abril para afincarse finalmente en la primera casa. 

Durante el 2018 encontraron el amor, o al menos “la pasión”. Por ello decíamos: “Al amor habrá que buscarlo, atesorarlo y nutrirlo. El inconsciente tomará forma real y tangible, saldrá y se impondrá en el día a día”. 
Hemos visto cómo los toros cósmicos se llenaron de Venus, de pasión, de deseo. 

¿Qué harán con eso?

A partir del 20 de abril deberán poner toda esa piel al servicio de un horizonte, ese fin que desean para sí mismos. Un viaje comenzó a fines del 2018 pero recién a partir de mayo del 2019  han de vislumbrar un nuevo paisaje.

El punto de fortuna se movió a Virgo por lo que deberán ser más pragmáticos, menos hormonas y más mente.
Opuestos al punto de Fortuna Kirón, Mercurio y Venus. Semejante estelium trae la necesidad de guardarse las propias opiniones y observaciones, ya que podrían malinterpretarse y ser contraproducentes a sus propios intereses.

El nodo sur, Saturno y Plutón,
 se alinean para marcar la fuerte necesidad de mantener una vida diaria ordenada y pautada. Los perjudicarán interiormente los imprevistos cotidianos, por ello deberán ser previsores.

Tránsitos: 
Mercurio: del 7 de mayo al 21 del mismo mes, traerá cambios y viajes. Renovación con movimiento.

Sol del 20 de abril al 20 de mayo, será una época de lucidez y lucimiento. 

Venus del 16 de marzo al 9 de junio. Momento de sensualidad desbordante, mucho lucimiento ante el mundo que los rodea.
Saturno en Capricornio moderará a Tauro.
Urano desde Tauro mismo traerá originalidad en el obrar y el sentir. A partir del 6 de marzo y por 7 años generará una revolución a los nativos de Tauro. Les impondrá la necesidad de buscar libertad e independencia. 

Urano está ubicado en las tierras de la casa 1, traerá a partir del 20 de abril la necesidad de cuidar a todo ser vivo, la naturaleza será percibida como un hermano, como un par que debe ser guardado y protegido.
Plutón aportará lo propio a esta influencia dándole proyección a lo obrado. 
Neptuno matizará todo con una satisfacción especial.

Júpiter traerá expansión y reconocimiento durante todo el 2019. También habrá posibilidades de crecimiento en lo laboral.

La Refección cósmica: 
Los taurinos necesitarán desesperadamente concretar su necesidad de libertad, necesitarán fluir sin limitaciones. Pero el elemento aire es escaso y el ahogo complicará esa necesidad.
Podrán equilibrar esa ausencia de aire con descansos sabiamente programados luego de un pico de actividad.
Ventilen vuestra casa, vuestra cabeza, no dejen que los pensamientos y los deseos se enrancien.
La piedra que colaborará con los taurinos en este año es la
orellanita”.

La Casa en que se habita y el lugar de trabajo: el claustro natural de este signo según la arquitectura sagrada es el área del amor y la pareja (pero matizada de centro). El castro del año es el lunar: hijos y creatividad (con algo de Júpiter). Estos claustros son muy próximos y están en profunda relación. El castro para desarrollar especialmente en este año y reforzar será el del mental Saturno, conocimiento y saber. Sería ideal fortalecer esa zona con algo que movilice el aire o que resalte su presencia, la oración es una poderosa campaña eólica que todo lo mueve.
Dentro de las refecciones posibles se puede potenciar este claustro con las revelaciones de “El Alquimista”.

Gabo Abad. Astrólogo y Futurista 



Extracto del Breviario alquímico-astrológico
Según la Escuela Mística-Astrológica VMRF del Padre de los Cielos



Aries 2019
En busca del equilibrio


Predicción astrológica anual:
Aries inicia su año en casa IX (9). Para luego afincarse en la Casa VII (7).

En la casa 9 se da la ciencia de la Trascendencia, su enseñanza y revelación pero la 7 requiere que eso se asocie a algo. Ocurre que ese algo es contrario a la naturaleza del ariano. ¿De qué se trata? Se trata del bien común.

Los arianos siguen intentando entender la jupiteriana casa IX (9), cosa que no les viene dando resultado. No se preocupen ya que este año Júpiter les otorgará una segunda oportunidad de explorar esas maravillosas tierras del placer expansivo y de mente abierta.

La terquedad autoafirmativa de los arianos, que luchó fuertemente contra la disolución del Ego que les ofrecía la Casa XII durante el 2018 logró, con algo de su típico capricho adolescente, incorporar un poco de servicio desinteresado. De ese servicio que se les impuso en el anterior ciclo.

Ahora bien, el 20 de marzo pasarán a la séptima casa, su opuesta. El individualismo ariano requerirá alimentarse en la casa de lo social, de lo asociativo y de lo grupal. Deberán tener especial cuidado con el canto de las sirenas que pueden hacerlos caer en las bacanales que ya los han perdido en otros ciclos.

   

Tránsitos planetarios: 
Júpiter los protegerá y les permitirá (siempre antes del 2 de diciembre del 2019) obtener algún diploma de estudios. 

Saturno les traerá ciertos trastornos en cuanto a la vitalidad, la cual verán muy menguada en este ciclo. Traerá replanteos del yo y del otro con autoridad. Esto incluye la propia autoridad. 

Marte visitará a su protegido (Aries) desde los primeros días de enero del 2019 a mediados de febrero. Época de bríos y de ganas de vivir. Se sentirán con fuerza para seguir adelante. Con el inicio del año astrológico se ausentará de la morada que rige (Aries). Su influencia no será menor ya que comienza su ciclo en Tauro en casa 8, la necesidad de manifestar sus facetas más oscuras, sobre todo las sexuales, que utilizarán para reafirmarse en su yo para hacerle frente a esos momentos de inseguridad que tienden a desestabilizarlos. Plutón traerá cierta tendencia libidinosa al sumarse a la influencia marcial.

El Sol del 20 de marzo al 20 de abril del 2019 traerá una época de gran brillo personal y de viajes memorables. Esto se halla potenciado con el stellium de: Sol, Quirón y el punto de fortuna. Ese brillo será la clave para lograr lo pendiente en detrimento de lo que se quiere lograr como inmediato, ya que la luna en oposición intentará hacer primar lo mental a lo pragmático.

Mercurio del 18 de abril y el 5 de mayo del 2019. Neutralizará por este periodo la influencia de Saturno en cuanto a lo vital. Tendrán fuerza para hacer y deshacer. Pero la polarización será intensa, pueden descarrilar con facilidad. Gran prueba, época para descubrir y concientizar quienes son. 

Venus  iniciará el año en conjunción con la luna negra, lo cual traerá falta de entendimiento en lo amoroso de pareja y en lo vincular en general. Esta energía comenzará a disiparse a mediados de junio, pero permanecerá todo el año latente.

Urano traerá una época de convulsión, guerra interna y externa.

Neptuno generará cierta debilidad en el sistema nervioso, creando enfermedades desde lo emocional. Pero dotará al alma de visión espiritual que le permitirá discernir el origen de sus emociones.


La Refección cósmica: Los arianos requieren de su natural persistencia y bravura para domarse a sí mismos.

En este ciclo requerirán de tierra para apaciguarse y para mantener firmes los pies sobre la tierra. Sus elementos gozarán de estar en cierto equilibrio pero deberán reforzar lo terreo natural. Dos piedras de energías complementarias podrán estabilizarlos: los hematites y las crisocolas.

La Casa en que se habita y el lugar de trabajo: el claustro natural de este signo según la arquitectura sagrada es el del 1 trascendente, del yo (Marte) y a veces matizado por el castro de la fortuna (Sol). El castro del año es el lunar: hijos y creatividad (aunque algo de Júpiter tiene). Estos claustros opuestos requerirán de un mediador. El claustro del centro, la tierra, que viene en auxilio para unir amorosamente lo que está separado. No hay mayor amor para un ariano que el propio terruño, descontando al propio ser. 
Dentro de las refecciones posibles se puede potenciar este claustro, el del centro, con las revelaciones de “El Alquimista”.

Únanse a los ángeles principados para elevar sus almas al centro del Ser Supremo.

Gabo Abad . Astrólogo y Futurista 



2019
El año por venir


“Es hora de volver a mirar al Cielo”
+ MEM om 29-12-2017


Un nuevo comienzo

Mis queridos lectores he de confesarles que he tenido una hermosa vida sin demasiados sobresaltos, feliz en mi ancianidad luego de haber vivido una vida plena. Todo sería perfecto si no fuera por esa presencia que inquieta mis días finales. Sí, él, mi asistente, que para incentivar mí trabajo suele acercarme artículos de algunos colegas. Yo creo que no me tiene en alta estima pero al parecer, y muy lamentablemente, me conoce bastante bien.
Por ello me he dedicado a escribir estas líneas para perfilar el año por venir.


Los caldeos y la serie planetaria

Sé que a esta altura del partido todos saben lo que es la serie planetaria de los Caldeos, pero no puedo dejar de contar algo de esta maravilla. La tendencia a repetir lo dicho se le suele perdonar a un anciano.

El Gran Espíritu instruyó a los Caldeos (grandes cultores de la cosmología) en lo que hoy llamamos la “serie planetaria”, que no es otra cosa que una sucesión de energías planetarias que activa ciertas raíces del Árbol de la vida llamadas “Cadenas helíacas” (ver Anima Mundi del Cristo Total. Ed. Panis Angelorum. Msñ. Claudio  Páleka)

La serie Planetaria, caldea o ptolomeica, no es otra que la concatenación de las 7 fuerzas planetarias primarias, que son las de: Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio y la Luna.




El 2018 fue gobernado por “Mercurio”, con un ritmo numérico “2” pero en una modalidad de 11, es lo que viene después del reinicio, es el devenir de lo completo. Vivimos una energía cambiante, movilizadora, ecléctica y bastante neurótica. 

¿Y a dónde vamos?

Vamos a un 2019 lunar, la nodriza blanca nos mecerá en un año complejo, psíquicamente lunático pero maternalmente contenedor. Estas serán energías extrañas ya que se conjugan el ritmo del 3 y el 12 del año. Estos números son el resultado de las sumas numerológicas del “2019”.

La luna es el último peldaño de la serie caldea, es un cierre. El 12 es la totalidad de las direcciones y las formas. Y venimos del 32, lo completo.

El 2017 fue un re-inicio, el 2018 fue lo completo y ¿Qué nos queda para el 2019?

El 2019 es un año de consolidación, año en que se asientan las bases para la creación de un hito en la Historia. Un punto de trascendencia. Para la astrología china será el año del chancho con lo cual también es un cierre (último animal del zodíaco chino).



La Luna

La Luna nos otorga una energía más benigna que la de Mercurio, ya que este último es agresivamente polar. Sin embargo la Luna es otra cosa, es polar pero sus dos caras son parte de una misma realidad y tienden a ser una unidad.



Comienzo del año astral

Debemos dejar bien claro que el año astrológico comenzará el 20 de marzo a las 18:59 hs (para Argentina y Uruguay, UTC 21:59 hs) con el equinoccio de otoño para el hemisferio sur y con el de primavera para el hemisferio norte. Este evento cósmico dará nacimiento al primer signo del arco zodiacal: “Aries”, el alfa que se posará en la séptima casa astral, la casa de lo vincular.

Como nos enseña la tradición; las casas astrológicas se unen a los signos según el lugar geográfico en donde se encuentran en el momento en que ocurre el equinoccio. Por lo tanto lo dicho en el párrafo precedente es válido para la Argentina, Uruguay y todos los países con un UTC (tiempo universal coordinado) de -3 hs. Para otras regiones, como por ejemplo España, se encontrará al equinoccio con Aries en la casa V (5).



Júpiter, el sol y la luna

Cuando llega la noche del año viejo, la solaridad se viste de plata y la hermana luna nos recuerda la maternal belleza del creador, siendo el emblema perfecto del año por venir. No sólo refleja la Luz sino que la amplifica y complementa.

¡Lo sé! Parce contradictorio, pero no lo es.

El 2018 nos ha traído un año de locura, aceleramiento y cierto desenfreno. Ha dejado cierta incertidumbre sobre lo que vendrá y un cierto sinsabor sobre lo vivido.

La Madre cósmica cobijará al año por venir, será guía y fuente. Por ello se ha colocado en la casa XII (12), el omega, para contar una historia con un final feliz.
No es menor la conjunción con el ascendente en Libra ya que el destino que nos marca el ascendente se halla iluminado por la plateada luz lunar y una cierta búsqueda de equilibrio.

Pero la luna negra, la mala madre, intentará influir en esta aspectación como lo ha hecho en otros años. Recuerden que ella odia a la progenie de Eva y buscará hacer lo necesario para pervertirla. Intentará influir a los débiles de espíritu y a los inconstantes para cumplir sus oscuras metas.

El arcano Saturno complicará la relación con las autoridades. Desde Capricornio marcará tiempos donde las autoridades serán cuestionadas y puestas bajo la lupa, en particular las que son de carácter público o de masas.

Uno de los errores más comunes de los astrólogos actuales es creer que un evento fuerte genera un centro polarizador en un signo en particular. Este es el caso de Júpiter ingresando en las tierras de su protegido Sagitario, trayendo un año muy bueno para los vapuleados centauros. Eso no hace que sea “el año de Sagitario” sino un año teñido de esa energía jupiteriana.

Hace unos días el Rabí del fin del mundo decía: “Mis queridos sagitarianos, gente linda que cuando ama lo hace intensamente y cuando sufre también lo hace intensamente”
Esto sí ocurrirá, será un año intenso, expansivo, de muchos sueños, de recuerdos recuperados, de deseos, de hijos, padres y madres. Es un año donde lo vincular tendrá mucha relevancia ya que estaremos en una casa VII donde Júpiter regente de lo familiar y la maternal luna pondrán en relevancia esta particularidad. 
Podemos hablar de una regencia primaria de la Luna y también podemos hablar de esa energía que matiza, en este año será la de Júpiter.
Júpiter centro de su propio sistema solar, amante de varias lunas, se verá transformado en luna de “La Luna”, donde la sabiduría del antiguo dios griego se pondrá a los pies de La Todo.

Año de materna protección pero en el cual deberemos tener especial cuidado, estar expectantes y siempre alertas ya que será un año adolescente, juvenil y expansivo. No será un año de primeros pasos, pero será un año de autoafirmación, individuación y de cierta teogénesis. Siempre persistentes, constantes y bien dispuestos tendremos que seguir de pie en este año donde la gula y la lujuria nos intentarán devorar.

Año en que la “Arquitectura Sagrada”, revelada por “El Alquimista” nos invita a proteger y potenciar la zona de “Hijos y creatividad” plenamente lunar y “Salud y Familia” plenamente jupiteriana.

Pronto les estaré contando lo que a cada signo le trae este ciclo por venir.

¡Feliz año de la plateada maternalidad!


Gabo Abad. Astrólogo y Futurista